La tierra se mueve en Reykjanes

Èric Lluent / Reykjavík

Gráfico de portada: Vedur.is

 

Domingo 19 de julio, 23.36h. Los habitantes de Reykjavík y de la zona suroeste de Islandia publican masivamente mensajes en las redes sociales preguntado por lo sucedido. En 2020, ya no hace falta tener un sismógrafo para confirmar que ha habido un terremoto. Basta con echar un vistazo a Facebook, Twitter o Instagram y la respuesta es inmediata. Así sucedió cuando un terremoto de magnitud 5 en la escala de Richter sacudió la zona de la capital de Islandia pocos minutos antes de las doce, la pasada noche. En cuestión de segundos, después del terremoto, centenares de usuarios compartieron su experiencia de lo que había sido un temblor de los fuertes.

Con las horas, el departamento sismológico de la Oficina Meteorológica de Islandia confirmó con datos científicos lo sucedido. El epicentro del terremoto se determinó en la zona de Fagradalsfjall, una montaña situada a unos cinco quilómetros de la famosa Laguna Azul. Por la mañana, los más madrugadores pudieron notar dos réplicas de 4,6 y 4,3, a las 5.46h y a las 6.23, respectivamente. Miembros de la comunidad hispanohablante han descrito el suceso con interés y sorpresa, algunos refiriéndose a una sensación similar a cuando pasa el metro por debajo de un edificio en las grandes ciudades, otros pensando, en un principio, que se trataba de un mareo.

Terremotos en Islandia en las últimas 72 horas. Gráfico extraído de Vedur.is

La península de Reykjanes está formada por la falla entre las placas tectónicas norteamericana y euroasiática, justo en el extremo suroeste de Islandia, en el que la dorsal mesoatlántica supera el nivel del mar. La zona es conocida por los residentes y por los visitantes por albergar el aeropuerto internacional de Keflavík, que antaño había sido la base militar de Estados Unidos y que con el tiempo se convirtió en una instalación civil. La península la municipalidad de Reykjanesbær, formada por Keflavík, Njarðvík y Hafnir, con un total de 19.421 habitantes, según datos de Statistics Iceland, en 2020. La población más cercana al epicentro es Grindavík, con 3.423 vecinos.

La tierra se mueve en Reykjanes, suelo eminentemente volcánico y con gran actividad geotérmica. De hecho, a principios de este mismo año, los vecinos de Grindavík ya estuvieron en alerta durante semanas por un fenómeno sísmico relacionado con la actividad volcánica de la región que hizo que la montaña Þorbjörn incrementara su elevación en doce centímetros. Los expertos de la Oficina Meteorológica de Islandia indicaron en el mes de abril que lo más probable era que tal elevación fuera consecuencia de una intrusión de manga a una profundidad de tres o cuatro quilómetros, lo que podía producir este tipo de movimientos de tierra y de terremotos. Aunque a principios de mayo el episodio sísmico más intenso se dio por terminado, lo cierto es que Þorbjörn se encuentra tan solo a cinco quilómetros del epicentro del terremoto de este domingo.

Si bien la erupciones volcánicas no se pueden descartar, de momento, no hay indicios de que los movimientos de magma vayan a producir una erupción volcánica en la superficie en la zona de Reykjanes. Los terremotos en Islandia son habituales -de hecho, cada día hay decenas de ellos- aunque la mayoría tienen magnitudes por debajo de la categoría 3 en la escala de Richter. En el episodio que está teniendo lugar en las últimas horas, son ya casi una veintena los temblores que han superado esta magnitud, lo cual es indicativo de lo extraordinario de este caso.

El suroeste de Islandia no es el único lugar en el que a día de hoy hay importantes movimientos de tierra. En frente de la costa central del norte de la isla está teniendo lugar una episodio sísmico que ha dejado este fin de semana temblores por encima de la magnitud 4. Esta región también está situada encima de la dorsal mesoatlántica, en este caso en su extremo norte. En la primera semana de julio, más de 4.300 terremotos tuvieron lugar en Islandia, mientras que en la semana del 6 al 12 del presente mes, la cifra descendió a los 3.100. Cabe destacar que estas cifras son muy elevadas, ya que lo habitual es que los terremotos semanales se cuenten por pocos centenares.

Finalmente, en junio las autoridades advirtieron de que el volcán Grímsvötn, en el sureste de la isla, parece preparado para una próxima erupción. Este volcán entró en erupción en 2011, al año siguiente de la erupción del volcán Eyjafjallajökull, conocido por las consecuencias que tuvo en el tráfico aéreo en buena parte del norte y centro de Europa. Desde 1996, la media de actividad de Grímsvötn ha sido de cada cinco a diez años, y los científicos creen que nueve años después, se puede repetir el evento. No obstante, las consecuencias de Grímsvötn no son comparables con las del Eyjafjallajökull, al menos hasta la fecha, puesto que la nube de ceniza de este último tuvo un volumen y alcanzó una altura mucho mayor.

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Un comentario Agrega el tuyo

  1. Eloísa dice:

    Hola! Yo he notado el de las 6.23 de la mañana! Fue como una sensación de que la cama se movía mecida por unas olas. Se notaron perfectamente las suaves ondas de la sacudida, pero suficientemente fuertes como para despertarme! Llevo 7 meses en Islandia y he notado dos terremotos en Reykjavik, éste y el del 12 de marzo que también fue de magnitud 5 y que casi me levanta del sofá.

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