[Opinión] La necesaria reivindicación de los pacientes en la sanidad islandesa

alma

Alma Belem Serrato, piscóloga / Reykjavík

La consulta entre médico y paciente es un encuentro interpersonal que con el tiempo se ha ido desdibujando debido a los avances científicos y tecnológicos. Los equipos médicos sofisticados y la clasificación de las enfermedades, por una parte, facilitan la labor de los profesionales de la salud pero, por la otra, interfieren en el vínculo médico-paciente. Los recortes en el sistema de salud que ha sufrido Islandia desde el colapso económico de 2008 han hecho que los profesionales de la salud en la consulta cada vez dependan más de sus habilidades interpersonales, para explorar, evaluar y entender al paciente. En condiciones ideales este escenario sería óptimo, pero la agenda apretada y la insatisfacción laboral del personal de salud ha desembocado en casos en los que algunos profesionales parecen poco empáticos y se vuelven insensibles al dolor ajeno.

Los profesionales de la salud tienen la obligación moral de emplear todos los medios disponibles para el enfermo, sin embargo, en Islandia cada vez se reportan más casos en los que el ahorro de tiempo, dinero y esfuerzo son prioridad ante la integridad y la dignidad del paciente. Si bien es el médico el que sabe evaluar la gravedad de la enfermedad, sólo el paciente sabe cómo afectan los síntomas que sufre en su calidad de vida.

El dolor es el síntoma más frecuente por el que acuden los pacientes a consultar al médico. El dolor es un problema complejo en el que intervienen diferentes factores biológicos, psicológicos y sociales, por lo que debe ser tratado por un equipo multidisciplinario. No obstante, el dolor es poco entendido y, en ocasiones, queda sin resolverse. La Asociación Internacional para el Estudio del Dolor (IASP) y la Organización Mundial de la Salud, consideran el dolor crónico como la mayor amenaza para la calidad de vida a nivel mundial. Se trata de un serio problema sanitario con importantes consecuencias en los pacientes, y tiene además, serias repercusiones socioeconómicas y laborales para el sistema, creando un círculo vicioso.

El tratamiento del dolor es un Derecho Humano Fundamental reconocido por la Comisión Permanente de los Derechos Humanos de las Naciones Unidas y por la Organización Mundial de la Salud y ha sido respaldado por asociaciones y sociedades científicas a nivel mundial que instan a los estados a tomar medidas para proteger a las personas del padecimiento innecesario de dolor vinculado con una condición de salud. El Pacto Internacional de Derechos Económicos, Sociales y Culturales (PIDESC) establece que toda persona tiene derecho “al disfrute del más alto nivel posible de salud física y mental”. Se espera que todos los países de acuerdo al nivel de sus recursos adopten medidas concretas para incrementar la prestación de sus servicios y se especifica que “la regresión en la prestación de servicios de salud se considerará, en la mayoría de los casos, una violación del derecho de salud”.

Tomando en cuenta las consideraciones anteriores, observo que en el sistema de salud islandés se toman medidas de acción que son comunes de los países en desarrollo, especialmente en áreas rurales o marginadas, donde es prioridad curar las enfermedades infecciosas, pero no es importante aliviar el dolor. Este proceder resulta cuestionable en un país desarrollado que además financia y organiza sus servicios de salud siguiendo el modelo nórdico de bienestar.

El paciente tiene que reivindicar la toma de decisiones sobre su padecimiento, evaluar la manera en la que su vida se ve afectada por los síntomas de la enfermedad y comunicarlos al médico. Así mismo, es conveniente tener una mirada crítica y constructiva respecto a los tratamientos que se le proponen, puesto que no se puede tratar una enfermedad, ni aliviar el dolor sin la participación informada y responsable del paciente. El paciente no deja de ser persona en la enfermedad, por lo tanto debe ser atendido y respetado en su sufrimiento tanto físico, como psicológico y emocional.

Síguenos en Facebook y/o en Twitter.

3 Comentarios Agrega el tuyo

  1. Kary serrato dice:

    Muy acertado tu análisis, prioridad a la calidad de vida del paciente y procurar el equilibrio en todas sus partes como ser humano ante todo.

    Me gusta

  2. rafaelo dice:

    Para nadie es un secreto que el servicio de salud islandés es precario y muchos médicos poco profesionales, a muchos nos queda tratar de sobrellevar las cosas, “sobrellevar ese dolor silencioso” que para ellos no es una prioridad, están muy mal y si no mejoran se convertirá en un gran problema.

    Me gusta

  3. Y con el cambio de gobierno, se espera que la situación de la sanidad pública mejore?

    Me gusta

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s